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Ya va para siete años que realicé esta entrevista y me parece que fue ayer por lo sorprendido que me dejó. A día de hoy, al revisarla, veo sus respuestas cargadas de sabiduría y me alegro de haber conocido a un ser humano tan peculiar. Estoy seguro de que publicándola, este modesto blog adquiere categoría por lo atemporal del saber que derraman sus respuestas.
Querido Sifu, no sé donde estarás ahora pero no te olvidaré.
APRENDIENDO DEL DOCTOR GASPAR GARCÍA.
Peregrinando tras el conocimiento viajo a Marbella en busca de este joven maestro, que compatibiliza el ejercicio de la medicina con la enseñanza de antiguas técnicas respiratorias chinas.
La clínica Buchinger, que es donde ejerce, se encuentra en las afueras de esta ciudad que se caracteriza por su clima bonancible durante todo el año. En el selecto ambiente de este afamado establecimiento, la eficacia europea se aprecia desde la misma entrada. Rodeando el lugar, la abundante vegetación de los jardines colorea el silencio de permanentes tonos verdes.
El doctor Gaspar García junto a otros cualificados profesionales, cuida de la salud de los clientes. Él, concretamente, ejerce la acupuntura, cursos de manejo del estrés y enseña Luohan, una forma de Qi Gong (ejercicios originarios de China de ventilación pulmonar e incremento de la energía interna) en este centro de salud especializado en ayunos terapéuticos, enfermedades psicosomáticas y medicina preventiva.
He llegado temprano a la cita. Una joven recepcionista, perfectamente bilingüe y atenta, me invita a sentarme en los mullidos sillones del hall de entrada. Los colores predominantes son discretos y un cierto aire cinematográfico ¿Visconti quizá? ayuda a dejarse persuadir por la indolencia.
Entre los ventanales, pueden verse a los huéspedes de la clínica pasear embutidos en blanquísimos albornoces de camino a las saunas, las salas de masaje o al gimnasio. Algunos llevan una ligera sonrisa más interior que exterior y otros pasean displicentes con un periódico bajo el brazo, según van o vienen de reconciliarse con su cuerpo en las distintas dependencias. Me encuentro bien en este ambiente de tranquilidad y orden.
Aparece Gaspar. Pide disculpas por el retraso, que no habrá llegado al par de minutos, y me conduce a su despacho-consulta, explicándome los fines del Centro y los métodos que usan. Tras una breve presentación por mi parte comenzamos la entrevista.
Gaspar, ¿cómo y cuando entra China en tu vida?
Pues no fue exactamente China, pero fue Oriente y de la mano de mi padre cuando yo era jovencillo allá en Cuba, donde nací. En los años sesenta él practicaba yoga, tendría yo siete u ocho años. Era una persona con una gran espiritualidad y una gran constancia. Años más tarde salimos de Cuba para asentarnos en Estados Unidos y a los dieciséis años empiezo a practicar artes marciales, Kung fu, con una tremenda buena suerte ya que mi primer maestro fue una persona de una gran vida interior y fuerte misticismo. Este misticismo era llevado hasta tal punto que en mis viajes por el mundo, como seleccionador nacional o como divulgador por Europa de este Arte marcial, nunca he visto una academia donde se comenzarán los entrenamientos con una oración en la que pides el desarrollo físico, mental y espiritual.
El entrenamiento, sin embargo, era poderoso y combinaba perfectamente el crecimiento interior con los logros físicos. Aquí conocí el Qigong como una rama esencial e imprescindible de los aspectos más altos del Kung fu y, como te digo, todo esto por suerte, pues creo que es fundamental el primer maestro para tu posterior evolución y yo tuve uno excelente. Su nombre es Frank Primicias, muy ligado, igual que yo, a Paramahamsa Yavananda. Luego he practicado con varios profesores hasta llegar al que más me ha influido a nivel técnico en ambas disciplinas, el Kung Fu y el Qigong: el Maestro Chen Yong Fa, tataranieto del fundador de mi estilo cuyas enseñanzas tanto bien me han hecho a mi y a mis alumnos y quien estoy profundamente agradecido.
Yo siempre busco la esencia de las cosas a través de la práctica. Esta, a su vez, propicia la experiencia, la cual, desde mi punto de vista, es una herramienta imprescindible para armar ese concepto que llamamos conocimiento. Se puede decir que el maestro refina esta práctica y la conduce de una manera efectiva. No es lo mismo que alguien que lo haya experimentado te diga: "Para que tú puedas realmente sentir la energía tienes que dejar caer los hombros, relajar el pecho, y flexionando ligeramente las piernas, utilizar la respiración". Si no tienes quien te oriente quizá puedas conseguirlo tú solo cuando entrenes cuatrocientas horas, cuatrocientos años pero el maestro acelera ese proceso.
De acuerdo completamente. Pasemos ahora a la segunda pregunta: ¿Qué ha supuesto, o supone, para ti personalmente el Qigong? ¿Cual es su importancia en tu vida?
Desde lo más básico y lo más yin, que es el cuerpo en el aspecto terrenal de salud, hasta lo más yang y lo más elevado, entendido como sabiduría. Desde mantenerme sano físicamente, fuerte, elástico, para poder usar el cuerpo en cuestiones de más trascendencia, hasta esa misma búsqueda de la paz y la felicidad. Porque detrás de todo esto está la búsqueda de la felicidad. Tengo un poema en el que digo que, básicamente mis piernas permiten que mi alma suba al cielo. En una palabra: debo lo que soy en mi búsqueda, al ejercicio controlado del Qigong dinámico y del estático o de meditación.
La conversación transcurre tranquila, iluminada por la luz gris perla que entra del jardín, donde el cuidado césped de un verde “Cezanesco”, rodea de color a las altas y pacificas palmeras mediterráneas.
¿Cual es tu actividad en estos momentos? Qué tiene más interés para ti ahora.
Soy médico. Ejerzo la acupuntura aquí en la Clínica y también doy clases de Qi Gong y Kong Fu. También, mediante el Ayuntamiento de Marbella, doy clases tres días a la semana en la Escuela Municipal de Deportes. He formado unas buenas promociones de instructores que en este momento enseñan el Luohan en distintas localidades de la Costa del Sol. Al margen de esto soy Vicepresidente de la Federación más importante del mundo, que es la World Academy Society Medical of Qi Gong que tiene su sede permanente en la Universidad de Medicina Tradicional de Pekín. Te adelanto como primicia que me acaban de proponer que organice el Congreso Mundial de Qigong de esta sociedad., el más grande evento de esta especialidad en el mundo, un gran desafío porque es además la primera vez que se realice fuera de China y sería para el cuarto trimestre de este año.
Otro importante interés mío es el manejo y control del estrés. Llevo diez años aquí, en la clínica, impartiendo cursos sobre esto específicamente. Como resultado del análisis y seguimiento de esta patología, he creado un programa que se llama “Energy Management for Stressed Manager”(Manejo de la energía para gestores o empresarios estresados) y lo último que estamos haciendo desde los Centros de Profesores de la Costa del Sol y de Málaga ha sido estructurar e impartir un curso que se llama Smart Living Program (Programa de vida inteligente) y que se les ofrece a los maestros de escuela o profesores de instituto y está reconocido y subvencionado por la Junta de Andalucía. En este curso damos a conocer diversas técnicas de relajación, de respiración y hacemos hincapié en la importancia de la alimentación y su incidencia en los estados de ánimo y en la calidad de vida.
Para terminar con esta pregunta te hablo un poco del Choy Lee Fut que es el otro campo mío de interés. Es éste el estilo de Kung fu que más se practica en el sur de China. Procede de una manera directa de las enseñanzas de Bodhidarma, un maestro que en el siglo V llega a China e induce a sus monjes a fortalecer el cuerpo para mejorar la práctica de la meditación.
Este ser iluminado procede de una India esplendente, donde la sociedad se divide en cuatro estratos muy definidos o castas. La base la componen los parias, los desheredados, las gentes sin aspiraciones. La siguiente es la formada por los comerciantes, que trafican las mercancías, promueven el intercambio y se preocupan exclusivamente de los bienes materiales. A continuación los guerreros y por último los místicos, los hombres de dios. Los brahmanes. Pues bien, esta casta guerrera que se llaman los chastrias, no es una casta guerrera en términos de ir a matar a los demás, sino que es la casta de Arjuna y cuando en el Bagabadghita este Marte hindú tiene que matar a sus parientes, estamos hablando de las propias faltas que nosotros tenemos y que nos impiden acercarnos al ideal de perfección, la envidia, la cólera, el deseo, la pereza.
Se entiende por guerrero aquel que siempre está alerta, en guardia contra estos enemigos internos; es leal, mantiene su cuerpo y sus armas limpias y sobre todo, nunca se rinde. Ni en lo espiritual ni en lo físico. Es un ser que se interroga a si mismo y se impone metas morales de dificultad creciente. Entrena su cuerpo y lo mantiene elástico y ágil, calma su mente, sosiega su corazón y eleva su espíritu.
Este es el sentido originario de las Artes Marciales y que parecen perderse en su enseñanza actual. Y es que al parecer, no existe en la sociedad actual el concepto de maestría, aquello de “maestro relojero” o el maestro zapatero o de cualquier oficio, que amaban su función y se tomaban el tiempo necesario para realizarla. Los chinos dicen: “La obra bien hecha está en el descanso”. Es decir, una adecuada gestión del tiempo y la debida atención a sus ciclos.
¿Cual es la característica del sistema Luohan?
Para una aproximación pueden servir la descripción de sus cuatro formas, cada una con sus características, dentro de un sistema muy estructurado.
La primera que se llama “Las manos de los dieciocho Lo han”, mueve la energía a través de un trabajo muscular de estiramiento y torsiones, sobre todo de columna vertebral, para drenar y abrir los canales internos. Esta primera forma es muy vigorosa y muy física.
La segunda forma -continua diciendo- se llama “Pequeño Lo han” tiene también unas ejercicios de estiramiento más suaves y circulares, aquí se emparenta de cerca con el estilo Yang de Tai Chi, y aquí es la respiración la que mueve la energía, mientras en la primera forma era el movimiento.
La tercera forma se llama “Gran Lo han” y son solo posturas meditativas, el trabajo de la órbita microcósmica, el trabajo de los cinco elementos pero desde posiciones de meditación y ahora es la mente la que mueve la energía. Se dice que la mente es el amo de la energía y la energía es el amo de la sangre.
Y la última forma es Lu shi que significa “Sin límite”. Aquí entramos en la más marcial de las cuatro. Mediante movimientos de combate movemos, desarrollamos y almacenamos la energía de esta manera absolutamente distinta de cómo hasta ahora -en este momento, acompañando la explicación, Gaspar se levanta y con una sorprendente precisión y agilidad, esboza unos movimientos. Me resulta paradójico ver cómo hace esto enfundado en su bata blanca de médico, sabiendo que está muy entrenado en artes de combate-. Podemos decir – prosigue – que, a grandes rasgos, así está constituido el riquísimo y complejo estilo Lo Han por el que me preguntabas.
Desde tu punto de vista la práctica del Qi Gong ¿es una experiencia creativa o mimética?
Toda creación artística requiere el dominio de una técnica. De tal forma que la repetición y la práctica continuada son imprescindibles. Voy a describirte las cuatro reglas del aprendizaje:
La primera “Observa”, la segunda “Sigue” o emula al profesor, la tercera “Modifica” es decir cambia lo que tu haces con lo que hace el profesor, adapta a ti lo que aprendes, y la cuarta regla dice”Olvida”, es decir deja fluir libremente y permite que lo que has copiado se adapte a ti.
Nietzche considera fundamental el poder sobre uno mismo para mejorar en todos los órdenes de la vida. Entonces pregunto ¿es el Qigong este poder o es parte de la búsqueda del mismo?
El Qigong es una de las herramientas para que puedas lograr un equilibrio físico, mental y espiritual. Es como una barca que te ayude a cruzar el río. Cuando estas en la otra orilla no te llevas la barca contigo, ella se queda mientras tú sigues adelante. Para hacer efectivo ese dominio sobre uno mismo debemos comenzar por el control de la respiración y la toma de conciencia del Presente a todos los niveles.
Gaspar ¿el Qi Gong busca exclusivamente los límites físicos o puede considerarse una experiencia meditativa pura?
Los chinos dicen “Pensar en una cosa para olvidar las mil cosas”. Por tanto el Qi Gong es una forma de meditación. Y en una sociedad que vive fuera de su centro, el que nosotros reservemos, por lo menos 15 minutos por la mañana y por la noche nos ayuda a restablecer el nuestro desde estos espacios de silencio y reflexión.
Con no poco esfuerzo por mi parte damos por finalizada esta charla con el maestro Gaspar García. Un hombre amable y extrovertido que desprende energía, conocimiento y amor a la Vida.
Marbella 2000/Salvador Palomo
Hoy añado la entrevista a un hombre que lleva decadas enseñando Yoga en Málaga. Fue una experiencia formativa y muy refrescante.
ENTREVISTA A ENRIQUE MOYA
“Uno de los hijos de Vairócana, un rey hindú de nombre Mahabali, perdió la vida en una batalla y se vio ante la opción de ir al cielo con cien tontos o al infierno con un sabio. El monarca eligió la segunda alternativa diciendo:”Con un sabio no me será difícil hacer del infierno un cielo, pero con cien tontos el cielo mismo sería un infierno”.
(Esta historia pertenece al Rig-veda, el más antiguo documento de la literatura india, datable entre los siglos XII y VII a.d.C.)
Las mágicas y misteriosas razones del azar, trajeron el día oportuno a mi vida, las primeras noticias de este veterano yoguin que ha iniciado a muchos en el camino del antiquísimo Yoga, la disciplina hindú, hija del silencio y la voluntad.
Hace años, una ex alumna suya –fugaz transeúnte en el incesante trajín del alma de este narrador- y aspirante a monitora de este arte me habló fascinada de él. A ella la olvidé, pero no así la encomiable opinión que me dio sobre Enrique. Con posterioridad, al aceptar la agradable tarea de estas entrevistas, decidí averiguar algo más acerca de este sereno hierofante.
Tras un contacto previo, quedamos una mañana en su “âsram”, que en sánscrito significa: “Lugar de reunión de aspirantes a la espiritualidad”.
- La primera pregunta es ¿Cuál fue el primer contacto con el Yoga?
Mi primer contacto fue en Madrid a través de mi amigo Danilo que es, a mi entender, uno de los mejores profesores de Yoga de España. Yo estudiaba Economía y él era compañero mío. Un día me animó a asistir a una clase que daba un profesor inglés que se llamaba David y me gustó bastante.
Dos o tres semanas después nos dio la clase una chica mexicana de nombre Málati. Ahí comencé a entender el “tempo” en la enseñanza de este arte. El ritmo que supo darle esta mujer a su enseñanza me abrió el deseo de aprender y practicar hasta tal punto que, posteriormente, dejé la carrera y hasta hoy.
¿Hay alguna relación entre Yoga y ayuno?
Los yoguis al cuerpo físico le llaman literalmente“el cuerpo que esta hecho de comida”, esto te hace tomar conciencia de la importancia que les dan a la alimentación. Y ¿cual es la mejor alimentación? Pues es tan sencillo como decir que es la más cercana y natural a uno mismo. Los “yoguis”, sin ser estrictos, recomiendan una dieta ovolactovegetariana.
El ayuno... bueno, más que el ayuno, la atención a la dieta, es muy importante porque el Yoga es un viaje de conocimiento y experiencia. Y los yoguis quieren que en ese viaje el cuerpo esté lleno de salud, fuerza y vitalidad. De esta manera si uno tiene una intoxicación, recurrir al ayuno obliga al cuerpo a que elimine esa intoxicación.
Por otra parte, es de común conocimiento entre los yoguis que no todo el mundo tiene que hacer ayunos. Tienes que conocer, eso si, tu corporeidad en todos los registros posibles. Ayunar es desde luego una práctica aconsejable, pero siempre de una manera controlada y vigilada.
Hablemos de la figura del maestro.
Yo he tenido diversos maestros, pero hay una persona que a mí me inspiró la vía del Yoga. Fue quien supo infundir en mi “ánimus” la semilla correcta para encontrarme a mi mismo en este camino de conocimiento y vivencias y que además fue, curiosamente, quien me entregó el título de profesor de Yoga: Swami Chidananda. Este hombre es un ser de una calidad humana especial. Vive en la India y está totalmente volcado en la ayuda a los demás, construyendo hospitales y escuelas para los más pobres. Solamente escucharle, verle andar o sentirle respirar o leer lo que escribe ya es gratificante y como digo tuve la suerte de tenerle de inspiración.
Pero como te digo he tenido muchos maestros porque soy una persona a la que le gusta tener un enfoque plural de las cosas y por lo tanto también del Yoga. De esta manera, he estado con escuelas de Yoga cuyas prácticas son muy precisas y “físicas”entre las que destacaría la enseñanza de Nil Hahoutoff.
En una línea distinta tuve la suerte de conocer a Krisnamurti. Estuve en el verano de 1977 en Suiza haciendo un curso con él y la experiencia fue grandiosa.
También tuve la suerte de conocer a Swami Satyananda, y recibir parte de su profunda y amplia enseñanza a través de mi buen amigo Danilo Hernandez.
Así mismo, destacaría el conocimiento del maestro Babakar Khane y su original enseñanza, y en estos últimos cuatro años he contactado con el maestro Dhiravamsa al que he tenido la suerte de invitar varias veces a dirigir cursos de meditación Vipassana aquí en Málaga.
He intentado equilibrar la precisión técnica y un fondo, un ánima para obtener una densidad que sea valiosa, auténticamente formativa y que cumpla los dos aspectos que yo considero fundamentales en el Yoga: crear salud en todas las áreas del ser humano y darle libertad a través del conocimiento de sí mismo.
“El educador forma a su aprendiz como el mar a los continentes, retirándose”. ¿Está cambiando la relación maestro / alumno?.
En la tradición del Yoga se habla de maestros que, tras un número determinado de años de práctica, echan al alumno si el maestro considera que ya no está aprendiendo. Digamos que lo invita a irse, a madurar por si solo.
Creo que está más cerca de lo verdadero el que te enseña a despertar el maestro interior que hay en ti. El que con su ejemplo, con sus prácticas, con su dedicación, te muestra el camino pero no te hace dependiente de su persona.
-¿Está más cerca el Yoga de la gimnasia psicológica que de una actividad meramente física? Creo que sería abyecto considerarlo deporte.
Efectivamente no es un deporte. De hecho se diferencia de casi todo en algo que voy a decir: El Yoga se hace para no mostrarlo. Es algo que haces exclusivamente para ti. Esto te da una relajación enorme a la hora de su práctica. Lo haces para que te dé salud, para que te dé equilibrio... y lo que se muestra son los resultados en tu vida, no la práctica.
Antiguamente las clases de Yoga eran individuales es decir, el maestro veía la constitución física, emocional y psicológica del alumno y le enseñaba unas determinadas prácticas específicas para el momento en que se encontraba. Hoy día esto es muy complejo y aunque la práctica sea colectiva, el profesor no debe olvidar la individualidad de cada alumno.
-Una revista de Barcelona encabezaba un artículo sobre Yoga definiéndolo como deporte para vagos. ¿De verdad es tan completo?
Un asana es una determinada postura donde uno está quieto y que tiene tres cualidades determinadas: estabilidad, vigor y confort. Por otra parte están los “yogarritmos”, que son encadenamientos de asanas que pueden durar hasta cuarenta minutos, y que buscan la movilidad y la oxigenación. Tanto estas prácticas como las respiratorias y psicológicas, necesitan atención, entrega y constancia. En cualquier caso, sobran comentarios...
-¿Una definición de meditar?
Precisamente he terminado hace poco de impartir un curso de meditación en el que les decía a los asistentes que no considerasen la meditación como algo raro, extraño, ajeno y esotérico. La meditación es un proceso similar al de dormir, solo que tienes que permanecer despierto, atento, vigilante, calmadamente vigilante.
Y entonces vas abandonando la esfera de la personalidad, vas atravesando la esfera del mundo subconsciente y vas entrando en las raíces del inconsciente. Meditar es ese camino de profundidad, entendiendo que el camino es tan importante como la posada, la meta.
-La meditación es, en la forma, lo que más nos acerca a la suprema serenidad de los dioses, al estatismo luminoso de los Budas. ¿Puede inducir, de alguna forma, a la vanidad?
Efectivamente el ego puede querer apropiarse de esa serenidad y esa lucidez que pueden sentirse en esta práctica, pero eso es, en algún momento, hasta normal. Más pronto o más tarde el fruto de la meditación es la fraterna compasión y esto es lo que llena al practicante de liberación.
-Se puede decir entonces que el “buen” viajero del Yoga debe llevar, casi obligatoriamente, a la meditación en su maleta.
Yo creo que sí. Uno puede empezar desde donde esté y necesite. Cualquiera que sea el motivo por el que uno se acerca al Yoga es apropiado. El Yoga es unión de uno consigo mismo y con la vida que le rodea, y en todo esto la meditación es una pieza fundamental.
Tras hacer unas fotos y agradecerle el tiempo dedicado, dejo tras de mi a Enrique en su silenciosa y acogedora sala de prácticas.
Salvador Palomo.2001