miércoles, 7 de junio de 2017

KUHNN Y LINGUS




Lisas columnas de Eros
sitian del hombre la cara.
El rociado templo exacerbado,
abierto y vertical, lo contempla,
y acercándose con lentitudes planetarias,
posa majestuosamente sobre la abierta guarida
de la deshuesada y ciega peregrina,
que penetra curiosona en la covacha
-negro sobre rosa y fragante humedad-
anticipando la gozosa dura entrada,
que de sosiego blanco inundará la entraña.



- S.P.









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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ayyyy! Qué rico!

Besos mi Salva.

El jardinero dijo...


Do you remenber...?

Of yours


S.



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Anónimo dijo...

Of course!

😈