sábado, 22 de septiembre de 2018

UN APUNTE BREVE




    Como hormigas bienintencionadas, los monjes budistas partían de la gran madre India hacia el interior de China llevando consigo el valioso equipaje de la palabra de Buda. El mal, siempre presente, se manifestaba en ataques y robos a los religiosos en aquellas vastas extensiones sin ley. La reacción de los monjes fue fundar monasterios donde organizarse y desarrollar artes de defensa para su autoprotección (Quan fa).

A lo largo de los siglos estas artes fueron refinándose hasta llegar –grosso modo- en una de sus ramas a lo que hoy conocemos como Tai chi chuan, o combate de los supremos principios. Siendo éste un arte marcial enormemente complejo, sus fundamentos contraponen la calma y la flexibilidad a la violencia y la rigidez para manejar situaciones o adversarios, tanto externos como internos. Para ello es imprescindible una conciencia corporal intensificada.

El Taichí es idóneo para personas que carezcan de experiencia en este arte, así como para aquellas que lo practiquen o lo hayan practicado y quieran implementar sus facultades expresivas, mejorar su estilo y/o aumentar su conocimiento del aspecto marcial de esta danza lenta, entendiendo fundamentalmente que el cometido de estas técnicas, llamadas “aplicaciones”, será el entrenamiento y desarrollo de cada uno de los hemisferios cerebrales. También es perfecto para quienes, por razones profesionales o motivos personales, deseen mejorar sus habilidades motoras o su memoria.

Necesitamos conocernos a nosotros mismos y aceptar la responsabilidad de conocernos mejor que nadie. El cuerpo no nos pertenecerá jamás si no tomamos posesión de él. Pero no será una posesión fingida ni histriónica. A través del Taichí se puede iniciar la construcción de un refugio interior y desarrollar un respeto inagotable hacia el propio cuerpo como la única pertenencia verdadera que poseemos.



-Salvador Palomo, 2018








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viernes, 21 de septiembre de 2018

HIPNOSIS GLOBAL










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jueves, 20 de septiembre de 2018

LA ÚLTIMA PAREJA




Mi nombre es S. Soy un soltero huraño y sesentón. Hace dos años y medio, la que por entonces era mi pareja decidió que yo no tenía nada más que darle. Para mitigar el incipiente duelo solía pasear con mi perro por caminos y senderos cercanos al pueblo en el que vivo. En la parte más próxima a la sierra, junto a la ruta que lleva a los manantiales, un pino de unos tres metros de alto nos regalaba su sombra en verano y su vitalidad verde todo el año. Enclavado justamente a su lado, un viejo madero soportaba un cable de la luz desde hacía tiempo.

Un día, el dueño de la finca perpetró una poda salvaje al joven pino con la intención de facilitar la labor de los operarios de la empresa de energía eléctrica, para sustituir el antiguo poste por uno de cemento. El árbol pegó un bajón tremendo. Parecía no ser capaz de superarlo. Yo tenía talado el corazón por el abandono y él tenía su cuerpo elegante y fibroso casi vencido por la inmisericorde mano del hombre.

Han pasado unos tres años de todo eso y yo seguía sin encontrar la manera de digerir los hechos que me dejaron uncido a la ley escueta de la soledad. Pero esta primavera, al pasar junto al pino, me di cuenta de lo mucho que había crecido y de que, superando en altura al poste nuevo que lo violentó en su momento, había comenzado a abrazarlo. No sólo había remontado la crisis y ahora ofrecía a los caminantes una más grande y tupida sombra, sino que había empezado a envolver delicadamente con sus olorosas ramas al trozo de cemento muerto que implantaron a su lado. Un prodigio de amor natural. O al menos así lo quise ver. Fruto de esta pequeña iluminación, tomé conciencia de lo afortunado que fui al haber sido objeto del amor de una mujer tan inteligente, cariñosa y pasional durante un tiempo limitado e inigualable.

Voy a entrando con desgana en mi vejez. De manera inexorable, cada vez soy más trasparente para las mujeres. Una pequeña historia de origen griego habla del poeta Euforión, que al no poder volar se conformaba con dar saltos. Muy posiblemente en mi caso, o mejor dicho en mi ocaso, no tendré el gozo embriagante de volar con otro amor, pero debo aprender a endulzar la nevada de los años con el recuerdo de unas aventuras intensamente eróticas y emocionales vividas con mi última pareja. Cuando comprendí esto, abracé con total sinceridad desde mi corazón a mi ex compañera, y así permaneceré hasta que el tiempo me disuelva.



-Salvador P.






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domingo, 16 de septiembre de 2018

DE ACTUALIDAD



“Copiar un libro es cometer un plagio, copiar dos, dos plagios; copiar muchos, una tesis doctoral”.


- Umberto Eco








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sábado, 15 de septiembre de 2018

MÁS, MÁS Y MÁS...



“Nuestro comportamiento obsesivo compulsivo es el resultado del capitalismo consumista. A la vez que los salarios se encogen, la publicidad se vuelve más frenética, consumimos más de todo, más droga, más sexo, más series de Netflix. Vivimos en un zoo disfuncional, en el que somos hámsteres que hacen girar su rueda sin parar”.


-Irvine Welsh







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viernes, 14 de septiembre de 2018

PERO... ¿LO HAY?





“Un intelectual es alguien que ha encontrado algo más interesante que el sexo”.


-Aldous Huxley







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jueves, 13 de septiembre de 2018

QUÉ MARAVILLA





   “¿Qué era, pues, la vida? La vida era calor, una fiebre de la materia, un equilibrio de placer y dolor, era una materia esponjosa hecha de agua, proteínas, sales y grasas, eso que llamamos carne que luego se convierte en forma, en elevada imagen de belleza sin que deje la sensualidad y el deseo. Materia orgánica en continua composición y descomposición, de nutrición y excreción, un soplo excretor de anhídrido carbónico y sustancias nocivas de procedencia y naturaleza oscuras”.


- Thomas Mann







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