miércoles, 19 de noviembre de 2008

PLANTEAMIENTO


Fortalecido por la contemplación y el estudio,
no temeré como un cobarde mis pasiones.
Entregaré mi cuerpo a los placeres,
a los goces soñados,
a las grandes audacias de los deseos eróticos,
a los lascivos ardores de mi sangre, sin
ningún temor, pues siempre que lo desee
(y tendré ese poder, fortalecido
por la contemplación y el estudio)
en los momentos decisivos hallaré de nuevo
mi espíritu, como antes, ascético.



De un poema de Kavafis




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lunes, 17 de noviembre de 2008

TEORÍAS


El kung fu era una disciplina compleja. La lengua china, también. Interiorizar naturalmente ambos conocimientos requería esfuerzo y un incontable número de repeticiones, pero cuando esto se conseguía el resultado deslumbraba. Las artes marciales y la lengua china resultaban de una cultura dotada para la concentración extrema y la repetición sistemática, muy capaz de sufrir por un objetivo e inigualable en el arte de copiar. Estas singularidades colectivas afilaron los colmillos de los políticos, que se apresuraron en explotarlas hasta lograr una lobotomización popular casi perfecta.



-Gabi Martinez (Los mares de Wang/ Edit. Alfaguara)




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domingo, 16 de noviembre de 2008

ALUCINANTE


Artículo del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicado en ‘El Semanal’ el 15 de noviembre de 1998.



"Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo. Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja. Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza".





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sábado, 15 de noviembre de 2008

+ CLARO IMPOSIBLE





-Romeu en "EL PAÍS




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viernes, 14 de noviembre de 2008

COSAS QUE SE DICEN...


.- Lo último que imaginaba era escuchar a Lou Reed protestando por un vicio tan comparativamente inocente como fumar.

-¿Inocente? Una cajetilla de cigarrillos equivalen a una sesión de Rayos X. Piénsalo.




-Entrevista de Diego A. Manrique en EPS.




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miércoles, 12 de noviembre de 2008

CONCLUSIONES


“En una noche oscura y fría, algunos erizos descubren que si se juntan tienen menos frío. Se acercan cada vez más, pero son erizos y se pinchan unos a otros. Asustados se apartan.
Cuando se alejan se lamentan de haber perdido el calor pero, al mismo tiempo, temen pincharse. Pasado un tiempo y venciendo el miedo, vuelven a juntarse y se pinchan de nuevo. Así siguen durante algún tiempo hasta que descubren una distancia que les permite darse calor sin lastimarse”.


No hay que pensar mucho para darse cuenta de que en la anterior historia escrita por Schopenhauer los humanos son los erizos. El miedo a la soledad, el miedo al yo y a la individualidad, el sentimiento gregario, o simplemente porque, como señaló Aristóteles, el hombre es un animal político -es decir, social- y esto les lleva a reunirse en comunidades. Pero hay algo en forma de espina -ya sea el egoísmo, el odio, etc.-, que lleva a que si nos acercamos demasiado los seres humanos nos hacemos daño unos a otros. Por eso, la sociedad, siguiendo unas convenciones, establece una distancia mínima entre seres humanos. Esta distancia mínima es la de los buenos modales, el saber estar y la cortesía. De no existir nos pincharíamos unos a otros, y la convivencia sería insoportable.

Algunos hombres no necesitan tanto la calidez de sus congéneres porque la llevan incorporada en su interior. Por supuesto, se les ve como a bichos raros. Evitan reunirse en sociedad, porque no lo necesitan. Así se salvan de causar o de que les causen malestar. Siempre tiene que haber peces que naden contra corriente.




-Alejandro Gamero



(Que te mejores M.J.)
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lunes, 10 de noviembre de 2008

OPINIÓN COMPARTIDA


"Afganistán necesita ayuda, pero no necesita una intervención armada por parte de las potencias extranjeras. Si sólo una parte del dinero que se gasta en la ocupación militar se dedicara a la reconstrucción real del país, Afganistán podría salir de la triste y dura situación en que se encuentra. La mejor contribución para acabar con la guerra es retirar las tropas para que la población afgana busque una solución política y decida su propio futuro"




-JORDI CALVO RUFANGES (Centre d'Estudis per a la Pau ) – Barcelona




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