
Cuenta la leyenda que
la mujer no era sino un buda escondido. El nombre que se da a este buda en las
escrituras es Suknata, el buda que ha venido para ayudar al potencial gran
hombre: Saraha. Pero ¿por qué? ¿Por qué adoptar forma de mujer? Porque el
tantra cree que, así como el hombre tiene que nacer de una mujer, el nuevo
nacimiento de un discípulo surge también de una mujer. De hecho, todos los
maestros son más madres que padres. Tienen la cualidad de lo femenino. Buda es
femenino; lo mismo ocurre con Mahavira y con Krishna. Puedes ver en ellos la
gracia femenina, la belleza femenina; puedes mirarles a los ojos y no
encontrarás la agresividad masculina. Por tanto es algo muy simbólico
que un buda adoptara la forma femenina. Puede que vivan en un cuerpo masculino,
pero son femeninos, porque todo lo que nace, nace de la energía femenina. La energía
masculina puede provocarlo pero no puede producir un nacimiento. Un maestro
tiene que mantenerte en su vientre durante meses, años, a veces, vidas. Uno nunca
sabe cuándo estará listo para nacer.
Un maestro tiene que
ser una madre. Un maestro tiene que ser realmente capaz de trasmitir la energía
femenina, de manera que te pueda irradiar amor, sólo después te puede destruir.
A menos que estés seguro de su amor no le permitirás que te destruya. ¿Cómo
puedes confiar en él? Sólo su amor hará que seas capaz de confiar. Y a través de
la confianza, poco a poco te despojará de las partes de tu ser. Hasta que, de
repente, un día desaparecerás. Lentamente, lentamente… y habrás desaparecido.
Ahora, el nuevo ser habrá nacido.
-Osho / “India: mi
amor”
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